La contaminación no es sólo culpa de los coches diésel.
Para luchar contra la contaminación, el Ayuntamiento de Madrid va a prohibir la circulación los los vehículos con motor diésel por el centro de la capital española. La medida no está del todo mal, pero también ayudaría la penalización o prohibición, en este caso, de las calderas de carbón, o de las calefacciones centrales, o como se hace en muchos sitios en verano con los aires acondicionados. No es preciso que esten todo el día encendidos para estar aclimatados.
Y, por supuesto, también ayudaría a disminuir la contaminación un transpoprte público más ecológico, autobuses eléctricos, híbridos o de hodrógeno. Años atrás Mercedes Benz cedió al Ayuntamiento de Madrid un autobús propulsado por hidrógeno (Vapor de agua) que rodó por Madrid hasta que acabó su periodo de pruebas.
Si al final se produce esta prohibición, el conductor del coche de gasolina será el afortunado de circular libremente por la capital. Se tendria que tener en cuenta otros factores como, que contaminan más los vehículos más viejos y según la DGT, el 30% de los coches tienen más de 16 años y la media del parque español es de más de 11 años. Con ello más valdría que la prohibición fuera para esta clase de vehículos, ya sean diésel o gasolina, que a los diésel actuales.
También se tendría que tener en cuenta la falta de espacio para el estacionamiento fuera del nucleo urbano, tan solo el 80% de los vehículos de la capital son diésel! Por no pensar en taxis, furgonetas y camiones de reparto…..
Así que como siempre, el ciudadano de a pie, vuelve a perder, porque opto por comprar un coche diésel que le costo más porque consumia menos, y si al final se realizan estos cambios aún tendrá que ver como su vehículo se deprecia más rapidamente en cuanto antes se vendía bien.